Valle de Lecrín - El Valle

Historia y Patrimonio

El municipio de El Valle tal y como se conoce nace en 1972 como consecuencia de la unión voluntaria de los tres pueblos que lo conforman (Saleres, Restabal y Melegís).

Por sus características, son pueblos de tradición musulmana, como así lo demuestran los restos de Atalayas, el sistema agrario que existe de acequias y bancales y su estructura urbanística jalonada en calles estrechas, patios y callejones sin salida. Destaca en este último apartado el pueblo de Saleres.

Asimismo, en los pueblos de Restabal y Melegís destacan las Casas Señoriales blasonas de los SS. XVII y XIX.

Melegís, destacan los siguientes monumentos:
- Iglesia Parroquial de San Juan Evangelista. Declarada Monumento Nacional. De estilo mudéjar construida a principios del S. XVI por Bartolomé Villegas y destruida con la rebelión de los moriscos de 1599. dentro de su interior un retablo barroco de finales del S. XVIII Asimismo cabe destacar varias tallas como son una Inmaculada de la Escuela de Alonso Cano, un Cristo barroco procedente de Perú y una Virgen del Rosario de finales del S. XVIII restaurada por el escultor granadino Sánchez Mesa.
- La Fuente, que es el antiguo lavadero público.
- Los puentes de los Hijones y el de Melegís.
- Los escudos de Pineda, en la Casa de Aragón situada en la Plaza Pineda y el de Sáenz-Diente, en la Casa Grande.


Restabal, los monumentos más representativos son:
- Iglesia de San Cristóbal, construida a principios del S. XVI, es de estilo mudéjar. En su interior destaca un óleo de la Virgen de las Angustias del S:XVII:
- Castillo de los Moros. Ruinas de un poblado musulmán de finales del S. XIV del que aún quedan restos de su muralla y aljibe.
- La Lonja de la Calle Real.


Saleres, en este pueblo destaca:
- Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol. Al igual que las anteriores se encuadra dentro del estilo mudéjar y dirigida su construcción por Bartolomé Villegas. Data de mediados del S. XVI, debiendo ser restaurada posteriormente debido a su destrucción por la rebelión de los moriscos de 1599. En el S.XVIII fue reedificada por el Arzobispos Perea y Porras, cuyas armas portan sobre la puerta principal de la Iglesia. En su interior destaca su Altar Mayor

Naturaleza

Los tres pueblos de El Valle poseen un rico patrimonio natural:

Melegís:

El Baño, nacimiento de aguas termales(situado a 2 Kms del núcleo urbano) y cuyas aguas son apropiadas para afecciones de la piel.
Confluencia del Río Torrente con la Presa de Béznar, de gran belleza y a la cual se accede por caminos.
Desde la Loma del Cementerio, se puede contemplar una bella panorámica de la Presa de Béznar y la zona baja del El Valle de Lecrín.
Destacar algunas lomas a las que se puede acceder como son el Puntal de la Floresta (609 m); el Pecho de Urquiza conocido también como Piedra Caballera (559 m).

Restabal:

Zona Cavernosa del Barranco de Alos, donde debido a la erosión del agua en al caliza se han formado numerosas cuevas.
Desde la cima del Cerro de los Cahorros se contempla una gran panorámica del Valle de Lecrín. A la misma se puede acceder por la pista de tierra del Barranco de las Arenas.
Algarrobo milenario, árbol retorcido y centenario de gran belleza para los amantes de la naturaleza. Está situado junto al Barranco Alos, al borde del Antiguo Camino de Motril.
Asimismo, un estupendo lugar para los amantes de la naturaleza sería un paseo por la Ribera de al Presa de Beznar en el paraje conocido como "Cortijo de Budas".
Restabal cuenta con numerosas cimas de más de 1.200 mts, destacando El Collado del Cerro Alto y La Loma de los Trancos (esta última con 7 picos por encima de los 1.200 mts).

Saleres:

Como paisajes naturales de gran belleza destaca el frondoso valle del río que lleva su nombre, así como su Sierra donde se puede visitar la "Fuente de los 7 años" y el "Olivar de Santaella".
La Atalaya de Saleres o Torre del Marchal, es una torre vigía a más de 1.000 mts. de altitud y desde donde se divisa el Valle de Lecrín y parte de la Vega del Genil.

Es de destacar en los tres pueblos los paseos entre sus naranjales, ya sea en primavera donde el olor a azahar lo impregna todo o en invierno cuando se están recolectando sus frutos.